Siempre es un enorme placer que un escritor que nos ha conmovido con sus historias sea reconocido. Pocos cuestionaron que lo fuera el 7 de octubre pasado el peruano Mario Vargas Llosa. Son las suyas novelas intensas por lo general, con personajes cincelados, trabajo psicológico, observación, tramas llenas de recovecos por los que se entra y accede a caracterizaciones, connotaciones, matices que funcionan como resortes, que uno toca y permiten el acceso a un aspecto nuevo de la historia. Es un perfeccionista.
Me tocó perseguirlo en los años noventa, en Tokio, cuando se presentaba a la reelección su enemigo político número uno y él estaba invitado a un foro sobre la Trilateral.
En el hotel Okura, un domingo por la mañana sacrificó su receso para el café para atender a un periodista que se le había aparecido como por arte de magia en Oriente. Actuó con naturalidad, fue amable, contestó a todo y se volvió a meter a discutir sus ideas y visiones de Latinoamérica con los que le habían invitado.
Después ya no hemos hablado pero sí coincidido en la Feria del Libro de Guadalajara, el "alma de la cultura iberoamericana" por nueve días, como dice su presidente.
Precisamente una amiga de allí me decía exultante el día del premio que estaba feliz porque premiando a Vargas Llosa se galardonaba "por fin" ... ¡a un escritor que le gustaba! Nos reímos juntos y seguimos hablando de "La fiesta del chivo" quizás...
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martes, 19 de octubre de 2010
viernes, 29 de enero de 2010
Intraducible
La niña tiene dos años y aún no habla. Se llama Sonali. Sin embargo ya maneja su lenguaje propio, unas cadenas de sonidos más consistente que un simple balbuceo pero totalmente intraducible por ahora. Si uno presta la debida atención se dará cuenta de que a veces esas series de sonidos especiales se repiten. El primer impulso es buscar la semejanza con las palabras pero no lo son. Su pretensión es menor, su textura más plástica, flexibles, personalísimos. Algunas de esas tonalidades se pueden parecer a determinado idioma, español o chino, contienen variedades de lenguas que existen pero no conozco, seguro. Es todo un espectáculo escuchar a Sonali.
Un amigo musulmán dice que ellos piensan que todos los niños, cuando nacen, pertenecen a esa religión por su pureza. Dejemos de lado la dimensión relgiosa de su plantamiento me quedo con lo que bien podría ser una modesta hipótesis sobre las reglas y usos de la lengua: ¿No será esa sucesión de sonidos la lengua más pura, la forma lingüística más perfecta? ¿No seremos los seres humanos, con nuestra Babel lingüística unos ignorantes incapaces de mantener por mucho tiempo esa sabiduría natural, innata, que tienen los más pequeños en esa fase de lenguaje que parece absolutamente intraducible? A veces pienso cuando escucho que la pequeña me está dando a su manera, y sin exigirme demasiado, una inmensa lección de humildad.
Un amigo musulmán dice que ellos piensan que todos los niños, cuando nacen, pertenecen a esa religión por su pureza. Dejemos de lado la dimensión relgiosa de su plantamiento me quedo con lo que bien podría ser una modesta hipótesis sobre las reglas y usos de la lengua: ¿No será esa sucesión de sonidos la lengua más pura, la forma lingüística más perfecta? ¿No seremos los seres humanos, con nuestra Babel lingüística unos ignorantes incapaces de mantener por mucho tiempo esa sabiduría natural, innata, que tienen los más pequeños en esa fase de lenguaje que parece absolutamente intraducible? A veces pienso cuando escucho que la pequeña me está dando a su manera, y sin exigirme demasiado, una inmensa lección de humildad.
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