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sábado, 2 de noviembre de 2013

Quino: The Beatles, pura alegría y frescura

No tenía pensado escribir del dibujante argentino Quino, menos conocido por su nombre propio, Joaquín Salvador Lavado Tejón, pero dos casualidades se dieron hoy. Una, que el propio Quino, al preguntársele qué música era la que le inspiraba, con la que escribía, no supo bien que pensar. Enseguida se resarció, dijo que The Beatles porque eran un grupo cerca del cual había estado siempre y ensalzó su "alegría" y "frescura". Dijo que nadie como John Lennon y su clan habían aportado tanto
Más tarde en Babelia el flamante Premio Príncipe de Asturias, Antonio Muchoz Molina, dedicaba parte de su artículo semanal a ellos, al cuarteto de Liverpool. ¿Casualidades? No creo, más bien estamos ante un pequeño tributo a una de las bandas que más aportaron al mundo con una manera de hacer distintas las cosas distinta a la de entonces.

lunes, 7 de mayo de 2012

La sardana de Guardiola

Está de moda Pep, el entrenador del Barcelona durante cuatro años, pero no tanto por hablar de fútbol sino por algo que va más allá. Fue un gran futbolista y es un gran entrenador que encarna algo crucial en una España en crisis: un liderazgo particular, singular, único ante un público tan exigente como el del barcelonismo. Hace cuatro años Pep era un referente para Cataluña, y lo sigue siendo, pero rebasó aquel rol y se convirtió en una referencia más allá de lo deportivo.

En España el estilo de la selección española, implantado por Del Bosque, entronca con el de Pep porque respeta y rescata lo mejor de varios futbolistas extraordinarios: Iniesta, David Villa, Xavi y Busquets. A mi modo de ver el entrenador rebasó con mucho aquella etiqueta nacionalista y se convirtió en un referente de liderazgo, una manera de entender un deporte pero, sobre todo, de dirigir, de manejar a un grupo humano. Eso lo intentan a diario cientos, miles de directivos, jefes, coordinadores, en distintos ámbitos de la vida.

Suelen primar las jerarquías, los egos, los protagonismos, pero lo que logró Guardiola está lejos de eso. Se ha escrito demasiado de su salida estos días pero lo que yo echaré más de menos es un liderazgo como el que mostró estos cuatro años: limpio, silencioso, expresión de la fuerza colectiva, del equipo sobre el individuo, del trabajo de grupo.

No fue un gregario sino un innovador que a su vez dependía del grupo, que sacaba su fuerza del colectivo. En términos políticos, expresó el triunfo de la singularidad sobre la uniformidad, de la excepción frente a la costumbre, de la periferia respecto al centro, del equipo frente a Messi. Me encantó la escena final del equipo despidiéndose de él expresándolo en un baile, una sardana en medio del césped, un gesto que vale tanto y que dice mucho más que todos los ríos de tinta para explicar la decisión de Pep.

sábado, 31 de marzo de 2012

Dos Papas en México (primera parte sobre visita de Benedicto XVI a México)

La visita a México de Benedicto XVI (23 al 26 de marzo de 2012) será la única de su pontificado. Estuve en León, en el central estado de Guanajuato, y encontré dos actitudes ante la visita, y dos montajes, al menos, de la misma.
El primero es el que correspondía a los fieles. Cientos de miles de católicos, sobre todo del centro de México, se sumaron con entusiasmo al viaje papal. Guanajuato es un estado conservador del centro del México, hermoso, lleno de gente trabajadora y relativamente tranquilo en lo tocante al crimen organizado. Es una zona de México austera y alegre a la vez. Es el interior del país pero una zona definitivamente favorecida por un espíritu de lucha y de laboriosidad entre sus habitantes. Hay más gente que se dice católica (93%) que en el promedio nacional mexicano (83% y decreciendo). Con todo México es el segundo país con más fieles católicos del mundo, solo superado por Brasil. En esta primera faceta, la de los creyentes, peregrinos, viajeros, la visita del papa Benedicto XVI fue un éxito.
Probablemente nos inflaron un poco las cifras de asistencia a la Eucaristía multitudinaria del 25 de marco (640.000 personas) pero definitivamente el fervor y las oraciones estuvieron ahí. También los rezos por la paz, que México necesita desesperadamente aunque la devoción no baste para variar una deriva social y política.

Un pero a esa dimensión del viaje fue el papel de Televisa y TV Azteca, las dos cadenas de televisión dominantes en este país, privadas las dos, que convirtieron la visita en un espectáculo de rock. Sus presentadores tuvieron acceso privilegiado a los eventos, estuvieron en primerá línea a diferencia del resto de la prensa, nacional e internacional, y un trato de favor dispensado por las autoridades vaticanas.

La segunda vertiente que tuvo el viaje fue la política. Ahí entran los cálculos de Estado y el protagonismo extraordinario del presidente Felipe Calderón, católico practicante, que no dudo en poner al Estado a los pies del papa. Estaba a punto de comenzar la campaña electoral hacia los comicios presidenciales del 1 de julio próximo, y el mandatario hizo lo imposible por mezclar religión y política. México es un estado laico, el mandatario al menos reconoció eso, pero se puso al lado del papa Benedicto siempre que pudo, simulo una reunión privada para tratar temas de Estado que no sucedió, y dio a conocer un comunicado de asuntos tratados que era irrisorio para el tiempo que ambos tuvieron. Por cierto que ningún funcionario mexicano estuvo disponible para ofrecer detalles del encuentro. Será que nunca sucedió tal como se expresa el comunicado. Además Benedicto XVI se ahorró las críticas al Gobierno mexicano en la tan cuestionada estrategia contra la delincuencia organizada. No vio en Calderón al gobernante que, seguramente de manera bien intencionada, ha truncado la paz social de su país. Su lucha contra los criminales es frontal pero no inteligente, y no ha sido capaz de darle a la misma una "dimensión integral" desde el primer momento en que la lanzo. Ahora, a pocos meses de dejar el poder, hace denodados esfuerzos por explicar lo necesaria que era, pero en el camino hay más de 50.000 muertos, muchos de ellos inocentes, no miembros de los grupos criminales...

Entre ambas dimensiones de la visita, tres graves omisiones: (1) el papa no se reunió con Javier Sicilia, el poeta que expresa el dolor de las víctimas de la violencia asociada con la lucha contra la criminalidad. Además (2) el papa no recibió a las víctímas de pederastia clerical en México, como había hecho en Alemania, Malta, Irlanda y Estados Unidos en viajes anteriores. Por último, (3) el papa Ratzinger tampoco ofreció explicaciones de los abusos y la doble vida de Marcial Maciel, el fundador de la Congregación de los Legionarios de Cristo. Dos omisiones graves que, seguramente, hay que atribuir a los expresos deseos de la cúpula de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) que encabeza Carlos Aguiar Retes. Monseñor veía un micrófono esos días en León y se daba automáticamente la vuelta, con una sonrisa en los labios. Sonrisa de quien sabe que dejó al papa sin algo importante por hacer: pedir un perdón sincero a esas víctimas abusadas.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Élmer no cree en la "narcoliteratura"

Élmer Mendoza es un escritor sinaloense amable, culto y aterrizado. Ese último calificativo se usa en México para describir a aquellas personas que tienen los pies en la tierra, que conocen a la gente, que son capaces de mirarles a los ojos y de entender su corazón. Élmer tiene esa capacidad desde hace años. En 2005 le entrevisté por primera vez y le he seguid de cerca.

Hace casi un mes le entrevisté y a pregunta expresa sobre si se le podía colocar en lo que algunos llaman "narcoliteratura" dijo que no, que los críticos o periodistas que usan esa etiqueta hacen gala de una enorme "pereza mental". La clasificación es endeble, forma parte de una extraña moda en Mexico de asociar todo lo que sucede con el narcotráfico sin ser capaces de entender que la realidad del crimen organizado es más completa y de que es un sinsentido total, completo, atribuir todos los males, carencias e injusticias a una realidad particular, la de los traficantes de droga, sus sicarios y su violencia, como el actual Gobierno ha querido hacer.

martes, 20 de enero de 2009

La radicalización

El pasado 17 de enero la organización mexicana Serapaz y la Red Iberoamericana de Periodistas por la Libertad de Expresión y los Derechos Humanos (RIPLEDH) organizaron un encuentro entre ONG y periodistas al que con gusto fui invitado. Hablamos del modo en que los representantes de la sociedad civil podrían tener una relación más cercana con los medios e identificamos algunas estrategias. Una de las críticas que los periodistas presentes tuvimos que escuchar fue la de que los medios sólo responden al llamado de las ONG cuando hay actos o momentos de "radicalización": manifestaciones callejeras, actos de protesta masivos y viscerales, momentos en que el último recurso es la violencia.

Aceptamos que a los medios de comunicación les mueven las situaciones radicales -tomas de calles, quemas de autos, cierres de paseos y avenidas- pero alerté a los presentes de que distintas sociedades tienen niveles de tolerancia diversos. Mientras en México cualquier motivo justifica una protesta callejera que desquicie el tráfico, en países como Japón lo normal es que quienes protestan lo hagan por un solo carril, sin perturbar el tráfico. Ir más allá representa un descrédito, una acción de excesiva radicalidad en la violencia ejercida contra otros...

Muchos de los presentes reconocieron que había excesos en llevar las cosas al extremo pero se preguntaban cómo se puede actuar cuando las autoridades del tipo que sean llevan a la gente al extremo. Les pedí un esfuerzo por buscar nuevas maneras de expresar su inconformismo, por modos más inteligentes de comunicar que simplemente acercarse a la postura radical, la que vende ante los medios pero al mismo tiempo la deforme, la que excluye y exacerba, la que hace de la violencia un fin en sí mismo.

La única familia (VI Encuentro Mundial de las Familias)

Hace pocos días, se celebró en México el VI Encuentro Mundial de las Familias, promovido por la Iglesia católica. Fue una reunión de obispos, cardenales, fieles, celebrada en el este de la capital mexicana. Unas 10.000 personas asistieron a escuchar una idea que fundamental en torno a la familia, que ésta la constituyen mujer, varón y sus hijos. No hay vuelta de hoja, no hubo voluntad de ir más allá, ni voces que plantearan otros modelos, otros grupos, otras formas de organizarnos en sociedad...

Honestamente, me sorprendió la mínima voluntad católica por pensar en el mundo de hoy, por abrir los ojos y ver que hay mucho más en una sociedad que esa unidad mínima de convivencia reducida a eso. Palabras duras se escucharon contra los homosexuales ("La homosexualidad no es un componente necesario de la sociedad, como lo es la familia", señaló el Pontificio Consejo para la Familia, PCF)), contra las familias disfuncionales, contra quienes se casan y no resisten el peso de sus diferencias. También se atacó a quienes pretenden legislar sobre la cuestión: "La relación entr dos personas del mismo sexo no es equivalente a una relación de pareja que se basa en la diferencia sexual. Estas dos situaciones dependen de estructuras que no son de la misma naturaleza. La relación homosexual no entra en este campo social. Es, por lo tanto, una cuestión privada", añadió el PCF.

Los parlamentarios que apoyan estas tesis viven en el "error antropológico" cuando quieren "organizar socialmente la homosexualidad": "La familia es un bien común de la humanidad que no se encuentra a la libre disposición del legislador para responder a las reivindicaciones subjetivas y problemáticas de la época actual", apuntaron.

No es cuestión de reinventar la sociedad sino de abrirla, ampliarla, abarcar e incluir a todos en ella, sin excluir como suele hacer esa jerarquía católica a los diferentes, a los que piensan o sienten distinto, a los que no ven el ser padres como un fin en sí mismo, a los que quieren ser parte de una comunidad, de la sociedad, sin ser marginados por ella.

Eché de menos eso, sobre todo, amén de más coordinación y cercanía de los cardenales presentes a la prensa, a quienes tratábamos de ir más allá del credo bien conocido. Predominaron los medios católicos pero faltó la voluntad de diálogo por repensar y reconocer que la familia tradicional no es la única que existe.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Silvia Vargas, hallada sin vida quince meses después de su secuestro

La joven de dieciocho años Silvia Vargas fue secuestrada el 10 de septiembre de 2007, hace quince meses. La negociación de su rescate se empantanó y los padres de la criatura han pasado todo este tiempo sin noticias de ella hasta que las autoridades, por el testimonio de un delincuente encarcelado, dieron con su cadáver. Hace pocos días encontraron unos restos humanos en una vivienda del sur de Ciudad de México, enterrados en un hoyo frío. Esa fue la impresión que me dio al verlo. La Fiscalía mexicana confirmó hoy que eran los de la joven, tras hacer un pésimo manejo mediático de la situación, adelantando públicamente que tenían el cadáver de una joven pero sin saber aún si eran los de Silvia.

La noticia me dejó helado, especialmente porque la familia Vargas ha pasado estos quince meses destrozada y, al fin y a la postre, lo que están recibiendo es el cadáver de un ser querido. Ninguno de los secuestradores ha sido atrapado...

México, un país con millones de personas de bien, no se merece esto. Esta es una cultura con cosas hermosas, como esa relación festiva con la muerte, difícil de entender en otros lugares, su fácil aceptación del extraño o extranjero, su alegría, pero también una sociedad que maltrata y desprecia la vida en muchas ocasiones. ¿Cómo fue posible que la mataran y pusieran a sufrir a la familia? ¿Cómo, que las autoridades hayan tardado tanto en avanzar en el caso? ¡Qué indignante que una banda de secuestradores pueda acabar con la vida de una joven simplemente porque no se llegó a un entendimiento en el tema del dinero con los captores! ¡Qué desprecio por esa vida como por tantas otras!

El padre de la joven, Nelson Vargas, fue presidente de la Comisión Nacional del Deporte (Conade), una especie de ministerio mexicano del ramo. Si no fuese por eso el caso habría pasado posiblemente mucho más desapercibido... Lo peor del mismo es que destapa una sociedad desigual y dispareja, donde unos quieren vivir en paz pero otros buscan el dinero fácil, el crimen como vía de enriquecimiento y el desprecio total por la vida y las normas mínimas de convivencia.

martes, 25 de noviembre de 2008

Günter Wallraff: Hacer periodismo es "ser la voz de los débiles y apoyarlos"

Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México. El periodista alemán Günter Wallraff ha reunido a cientos de jóvenes y adultos. Hemos visto un vídeo llamado "Call center", donde el maestro del periodismo encubierto denuncia los escándalos que se están dando en Alemania con estos negocios del engaño.
Wallraff fue librero pero abandonó esa actividad por el periodismo. Toda su vida trabajó temas relacionados con los abusos contra los trabajadores, pasó por cárceles griegas como preso político, se infiltró en los sindicatos de la poderosa industria del automóvil de su país, y en las cadenas de montaje para denunciar los abusos. Lo sigue haciendo.
Ahora admite que le fallan las fuerzas y que está explorando la posibilidad de crear uan fundación que lleve su apellido y que se esfuerce por fomentar la investigación en grupo, protegiendo la identidad del periodista.
Comienza el turno de preguntas. Una a una van cayendo: "¿Qué te gustaría investigar si estuvieras en México?" Contesta: el narcotráfico y la relación de los poderosos con él. Recomienda a los editores que protejan a quienes están al pie del cañón con estos temas, que publiquen los trabajos bajo seudónimo, que trabajen en grupo.
Le preguntan si siente miedo. Dice que le educaron para ser temeroso y cuidar lo poco que tenía. El periodismo que desarrolló le fue dando confianza y autoestima, construyó un método para investigar que le ha hecho una celebridad en los medios, una especie de paradigma del enemigo de los poderes.
"He llegado a vencer mis miedos acercándome a los poderosos, a quienes les gusta sembrar el miedo, porque los he desenmascarado y los he puesto en ridículo, y porque he descubierto que en realidad son personas inseguras que sólo vencen sus propios temores infundiendo el terror", añadió.
"¿Cuál es el futuro del periodismo, dónde lo ves, dónde está?". Respuesta clara y contundente: "El periodismo debe servir para apoyar a los débiles de una sociedad y ser la voz de ellos". Eso no cambiará por mucha tecnología que modifique las técnicas de la profesión. Es una meta inalcanzable, un ideal que siempre hay que tener presente.
No se mete mucho en política ni da demasiadas pistas de sus métodos pero está convencido de que son los correctos y no van contra la ética profesional. No hay traición a las fuentes: Nadie de aquellos sobre los que ha informado le ha reprochado nada de su forma de trabajar; seguramente sí lo hicieron aquellos a quienes puso en evidencia el autor de "Cabeza de turco", "El periodista indeseable" y otros libros.
Sobre la actual crisis financiera mundial también se pronunció: "El capitalismo rabioso o rapaz llegó a su límite y será sustituido por un movimiento democrático de paz pero que no sea de mayorías empobrecidas intelectualmente".
Al final firmó libros a tutiplén, sin importarle el tiempo que dedicó a periodistas y profesionales de la información mexicanos que vivieron una jornada tumultuosa y divertida, al lado de un gran Wallraff.

martes, 11 de noviembre de 2008

Humanismo integral

Una de las premisas de este blog es darle a la información política su lugar, no convertirla en el sancta sanctorum de los contenidos. Tenemos demasiados ejemplos de decepciones políticas, ahora también de líderes ilusionantes, con Obama. Sin embargo sí me gustaría contar un poco de la reunión de la Internacional Demócrata del Centro (IDC) celebrada en San Cristóbal del Rincón, Guanajuato.
Fue un encuentro deslucido por la ausencia de grandes nombres pero se habló de "humanismo integral". Eran líderes de derecha que dicen que son del centro, y explicaban cómo, en los tiempos que se avecinan, con una crisis insondable en ciernes, lo necesario era poner al ser humano en el centro de las políticas.
Ellos le llamaban humanismo y hablanban de integralidad, de eficacia, de que es el único modo de darle "a la fría globalización" un rostro humano. Entre nosotros, la prensa, los había escépticos, gente que no creía demasiado en la ideología, que fue lo que los "líderes" nos recetaron.
Al fin y al cabo doy la razón a los que sienten que la política es un arte, difícil de dominar...