martes, 31 de mayo de 2011

Leonora

El pasado 26 de mayo murió en Ciudad de México la pintora, escritora y escultora Leonora Carrington. La noticia no nos pilló de sorpresa, tenía 94 años y vivía apartada de los reflectores y mentideros habituales. La artista no se escondía pero prefería pasar inadvertida. Vivía en la calle Chihuahua de la colonia Roma de la ciudad.

En los últimos años de vida suya en la capital mexicana Carrington no se hacía notar pero sus estatuas fueron llenando silenciosamente algunos lugares. El Paseo de la Reforma, en su tramo dedicado a los museos o en el que está más cerca del centro, muestra a lo seres imaginarios que creó la artista. Era, decían, la última surrealista, una leyenda de ese movimiento artístico, alguien con una capacidad extraordinaria, la de ver más allá de lo que se mira a simple vista.

No la llegué a conocer ni a cruzarme con ella, pero presentí en cierto modo su pérdida. Recuerdo muy bien la primera vez que la vi, en 1997 o 1998, en la estación de ferrocarriles del Tokio donde exponían su obra. Cuando veía aquellos cuadros en un México recién descubierto sentí la fuerza de una imaginación que no paró de crear ni de inspirarse en los mitos y misterios de este país. Simpaticé con ella desde entonces, también con su inseparable Remedios Varo, otra artista singular, su cómplice, ambas apartadas de los focos de la fama, creativas, intensas, ambas semiolvidadas por aquellos países que las vieron nacer, auténticas, únicas.

Quizás el último momento de comunión con la artista fue la rueda de prensa que ofreció Elena Poniatowska a propósito de la presentación de su novela "Leonora", inspirada en la artista, el 28 de febrero pasado. Luego nos recibiría en su casa, amable pero perdida un tanto en su mundo. No creo que fuera un adiós sino más bien un "hasta pronto" el modo en que despidió Poniatowska a su amiga, almas gemelas y cercanas, amigas siempre, rebeldes.

lunes, 30 de mayo de 2011

Jorge Volpi, puente entre literatura y ciencia

Entrevistar a Jorge Volpi (Ciudad de México, 1968) siempre es un reto. No solo es importante haber leído su obra sino también acercarse a él cargado de paciencia, medirle, tirarle de la lengua. No responde sin pensar a nada, es uno de los autores más reflexivos del panorama actual de las letras mexicanas...

Pero Jorge no es frío ni particularmente esquivo solo con la prensa. Creo que genuinamente es así, de los que prefieren estar en silencio envueltos en su mundo a ser protagonista de algo, de cualquier cosa que le saque de las letras, las ficciones y las ideas. En "El cerebro y el arte de la ficción" (Alfaguara, 2011) comparte la esencia de lo que para él es la literatura y las otras ficciones que nos avasallan, algo más que una propuesta simple de entretenimiento. Lectura para lectores, sin duda.

Alma periodística

Alma Guillermoprieto es mexicana pero escribe en inglés. Hace tres años protagonizó la presentación de la cátedra Julio Cortázar en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), el alma de la cultura iberoamericana durante diez días cada noviembre-diciembre. Quise conocerla en persona pero no se dio hasta que el grupo Random-House Mondadori editó "Desde el país de nunca jamás" este mismo año. Excelente conversadora, excepcional memoria. Mirada profunda al mundo de la droga.

miércoles, 6 de abril de 2011

Silencio poético

Juan Francisco Sicilia era un joven de 24 años que fue asesinado junto con seis más el pasado 28 de marzo en Temixco, estado de Morelos. Era el hijo de Javier Sicilia, un poeta que ha decidido callar y no volver a escribir poemas hasta que México no recupere la dignidad. Hoy miles de personas se han concentrado en Cuernavaca y otras ciudades del mundo para repudiar la violencia criminal que hay en el país y exigir su fin (@mxhastalamadre).

El presidente Felipe Calderón mantiene su discurso: estoy dispuesto a variar de estrategia contra los cárteles. Sin embargo no la ha movido ni un ápice, no reacciona. La mantiene con el mismo discurso, el de la inevitabilidad; con el mismo método, las armas del Ejército; y con el mismo propósito, aniquilar a las organizaciones criminales.

México está cansado, Javier Sicilia también. Su voz articula un grito desesperado que se va a oír más fuerte estos días. No se ve el fin, parece que estamos ante el comienzo de una "revolución de los jazmines" a la mexicana, o una "revolución de los tamales", o un grito desesperado que sale desde el corazón pero que debemos esforzarnos por hacerlo racional, limpio y respetuoso con los derechos humanos de todos, incluyendo si cabe los de los asesinos. No hay reto mayor en el México de hoy, un país que llora, un pueblo herido.

sábado, 26 de marzo de 2011

Censura oficializada

México cuenta ya con un pacto para la censura. El pasado 24 de marzo un grupo de medios de comunicación liderado por Televisa y TV Azteca firmó un pacto para tratar de no hacer apología de la violencia ligada al crimen organizado. Sellaron un acuerdo de diez puntos cuya firma ha tenido cierta repercusión internacional .

La decisión me parece un desatino. Los medios de comunicación mexicanos, acosados por la delincuencia organizada, han dejado de informar y ahora tratarán de minimizar la cobertura de algunos acontecimientos crueles o de alta trascendencia social. Es decir, la autorregulación se ha convertido en censura acomodada, podríamos decir oficializada. Si bien ningún funcionario del Gobierno de Felipe Calderón acudió a la firma del acuerdo, transmitida en directo por canales de televisión privados como si de un espectáculo "prime time" por el bien de la sociedad se tratase, el espíritu del acuerdo encierra puntos preocupantes que se parecen mucho, demasiado a la censura. Veo el acuerdo como un modo de acotar la libertad de expresión .

¿Cómo es posible que los medios de comunicación acuerden ahora "no convertirse en voceros involuntarios" de la delincuencia organizada? (Punto 2) ¿Quién valorará esa circunstancia? ¿Quién determina cómo se debe "dimensionar adecuadamente" la información? (Punto 3).

Y el más grave de todos, el punto décimo: "No interferir en el combate a la delincuencia. Los medios no deben difundir información que ponga en riesgo la viabilidad de las acciones y los operativos contra la delincuencia organizada o que comprometan la vida de quienes la combaten o la de sus familias". ¿Quién informará ahora de los abusos cometidos por soldados mexicanos contra la población civil? ¿Quién cuestionará la estrategia del Gobierno que se dice dispuesto a modificar su estrategia sin haberla enmendado ni un ápice? Al final trataban de arreglar el desaguisado de ese último punto: (Continuación) "Pero no se debe renunciar a cuestionar la efectividad de las acciones del Estado en el combate al crimen organizado".

En una democracia moderna los medios de comunicación actúan con autonomía y sentido de responsabilidad, no se unen para mostrarse ante la sociedad como una conciencia única de lo que está bien o lo que está mal. No moralicemos, informemos.

lunes, 7 de marzo de 2011

Presunto culpable, K.O.

Dos abogados mexicanos han lanzado un documental que desnuda las carencias del sistema de justicia mexicano. Un joven, Antonio Zúñiga, "Toño", es víctima de una falsa acusación de homicidio y condenado a veinte años de cárcel.

Los abogados, Layda Negrete y Roberto Hernández, meten las cámaras en el juicio y lo graban. Si bien la Constitución mexicana garantiza que los juicios sean públicos, este ha sido todo un escándalo porque el acusado "Toño" es víctima de las incompetencias del juez, de la fiscal y de un sistema de justicia pervertido y absurdo, basado en expedientes escritos y sin apenas importar la vista oral.

Las fallas del caso, detectadas a tiempo, permitieron montar una defensar firme para Toño y sacarle... tras cuatro años en prisión. El documental llevaba dos semanas en cartelera pero una juez ha logrado su suspensión provisional porque el único testigo del caso, que acusa falsamente a "Toño" y que era menor en el momento del juicio, jamás dio su consentimiento al uso de su imagen y se dice perjudicado. Lleva razón, pero la juez anula con su proceder la difusión a una película que pone en evidencia a todo un sistema de justicia, el mexicano, que hace agua por los cuatro costados.

No es el único juicio amañado, pervertido, viciado, que ha habido en México. Muchos se desconocen, otros como el de la francesa Florence Cassez, condenada a 60 años por secuestro, están seriamente cuestionados. No pongo la mano en el fuego por el sistema penal de este país, ni por un documental que contiene un par de fallos graves en su elaboración pero que encierra un mensaje fundamental: la democracia mexicana está pervertida por un sistema de justicia que no es creíble ni justo, que la pone en peligro y que tiene que cambiar ya. Fin a las simulaciones.

martes, 8 de febrero de 2011

Aristegui, la periodista que nunca entrevistó al presidente Calderón

La periodista mexicana Carmen Aristegui dejó de salir al aire ayer. En un primer momento pensé que el festivo que se celebrábamos era la causa de su salida pero luego me di cuenta de que no. La emisora MVS, a la que ella llevó a un liderazgo informativo matutino incontestable, había decidido echarla. El motivo: haber roto el código ético de la empresa haciendo una insinuación quizás, que el presidente podía padecer alcoholismo.

Dice la Oficina de la Presidencia mexicana que no pidió su cabeza. Me consta que no es la única vez que llaman, con o sin razón, a los medios de comunicación de este país para pedir correcciones, matizaciones o rectificaciones, con más o menos razón, en todos esos casos. El mandatario no simpatiza con los medios. Son contadas las ruedas de prensa que ha dado desde que asumió el poder, entre críticas por una posible falta de legitimidad tras unas elecciones reñidísimas, el 1 de diciembre de 2006. Aristegui no le caía bien, prueba de lo cual es que jamás, nunca, en los años en que ha estado en el poder, le concedió una entrevista. Las concedió dos veces en un día a periodistas, por ejemplo, como Joaquín López Dóriga, que trabajan en RadioFórmula y en Televisa, pero en ninguna ocasión a Aristegui. Es un pendiente de este presidente que, si bien pudo no haber influido en la destitución de la prestigiosa comunicadora, le ha hecho un flaco favor con su actitud en el sexenio a la libertad y a la pluralidad informativa de México. Por eso también se le recordará.

Por cierto, mi opinión del empresario-presidente de MVS Alejandro Vargas es que es un mediocre al que le importa muy poco eso del buen periodismo.