jueves, 28 de octubre de 2010

La frustración

Conocer un país distinto es muchas veces bucear en una nueva cultura. Es aprender de nuevo nuevos códigos básicos, lengua, cultura, y conocer de cerca conceptos nuevos. Habalr de la revolución Meiji, clave en la modernización de Japón, no tiene casi nada que ver con conocer de cerca la Revolución mexicana, con sus mitos, sus héroes y su construcción nacional. Uno lee a García Márquez y entiende más de América Latina, o se acerca al Quijote y entiende un poco más del ser español. Vargas Llosa explica el poder, y Carlos Fuentes, quizás, el peso de la historia en la vida de la gente, cómo condiciona su libertad.

Carlos Monsiváis era una ciudad, la de México, y la dejó este año menos vital, más pálida, menos entendible en su complejidad. Cruzar la barrera de los países, bucear en las culturas es un acto de profunda frustración, a menos que llegue un momento en que con unas cuantas obras clave, con un montoncito de vivencias, uno pueda entender el todo y convencerse de que está más cerca de entender a los seres humanos. Frustración...

martes, 19 de octubre de 2010

Don Mario

Siempre es un enorme placer que un escritor que nos ha conmovido con sus historias sea reconocido. Pocos cuestionaron que lo fuera el 7 de octubre pasado el peruano Mario Vargas Llosa. Son las suyas novelas intensas por lo general, con personajes cincelados, trabajo psicológico, observación, tramas llenas de recovecos por los que se entra y accede a caracterizaciones, connotaciones, matices que funcionan como resortes, que uno toca y permiten el acceso a un aspecto nuevo de la historia. Es un perfeccionista.

Me tocó perseguirlo en los años noventa, en Tokio, cuando se presentaba a la reelección su enemigo político número uno y él estaba invitado a un foro sobre la Trilateral.

En el hotel Okura, un domingo por la mañana sacrificó su receso para el café para atender a un periodista que se le había aparecido como por arte de magia en Oriente. Actuó con naturalidad, fue amable, contestó a todo y se volvió a meter a discutir sus ideas y visiones de Latinoamérica con los que le habían invitado.
Después ya no hemos hablado pero sí coincidido en la Feria del Libro de Guadalajara, el "alma de la cultura iberoamericana" por nueve días, como dice su presidente.

Precisamente una amiga de allí me decía exultante el día del premio que estaba feliz porque premiando a Vargas Llosa se galardonaba "por fin" ... ¡a un escritor que le gustaba! Nos reímos juntos y seguimos hablando de "La fiesta del chivo" quizás...

domingo, 10 de octubre de 2010

Netriodismo

Podría definirse como el periodismo que se hace con internet y las redes sociales como base. Sería una definición adecuada a un tipo de periodismo que va creciendo cada vez más, que tiene algunas virtudes como la capacidad de ser interactivo, bidireccional a menudo, seguramente más democrático y diverso, pero también algunos inconvenientes.
Cada vez más es común percatarse de que los "mainstream media" o los medios masivos de comunicación, han adoptado prácticas del periodismo de internet. Abren foros, están en twitter, facebook, invitan a la gente a participar en ellos con el envío de opiniones, imágenes, textos propios, participación en una palabra. Se terminó la hegemonía de las mesas de redacción verticales y autoritarias.
Sin embargo hay peligros mayores. Por una parte florecen los periodistas que convierten en noticia un twitt; el rumor reina y vuela en la red; la errónea concepción de que el nuevo medio sustancia una noticia de por sí hace que los informadores parezcamos más cazadores de mariposas amateurs que líderes de opinión, informador y cultivados.
¿Debemos conformarnos, por ejemplo, con los mensajes de un Presidente enviados por twitter sobre una tragedia o poner presión para que comparezca públicamente y responda a preguntas? ¿No es más coherente y consecuente con una sociedad democrática un mandatario que rinde cuentas que el que se oculta tras las tecnologías y aparece o desaparece cuando es su voluntad? ¿Estamos más informado o desinformados con los nuevos medios?

viernes, 27 de agosto de 2010

Error mediático

Un joven ecuatorioano protagoniza un milagro: 72 compañeros suyos, indocumentados de El Salvador, Honduras, Brasil y Ecuador, fueron asesinados por el crimen organizado en Tamaulipas (México). Él se salvó, escapó y se encuentra ingresado ya en un hospital de la Marina. Al día siguiente del hallazgo, una foto del chico, dormido, aparece en varios diarios. Entraron los fotógrafos, tomaron la imagen y los medios de comunicación las tomaron. Portadas, imágenes en internet y en diarios, muestran al chico.

Además una fuente oficial ecuatoriana revela el nombre completo y "Freddy" se convierte en blanco de coyotes, policías corruptos quizás, del crimen organizado en México y de posibles bandas estadoundenses, el país donde están los padres del joven. La tía del chico, que tiene 17 años, habla con unos y con otros; la prensa se lanza a conocerle y las autoridades de su país lo convierten en "ciudadano ecuatoriano". El joven herido duerme en la cama de un hospital de Tamaulipas mientras su rostro da la vuelta al mundo.
Si algo le queda hacer a México después de la vergüenza e indignación que envuelven el caso es proteger la vida del joven mientras que los gobiernos, mexicano, ecuatoriano y estadounidense, deciden su futuro. Seguramente "Freddy" cambiará de vida, volverá al anonimato, pero sus parientes vivirán en el mismo lugar que ahora, en su pueblo serán conocidos y quizás hostigados, puede que ajusticiados por criminales. Los tentáculos del "crimen organizado" son largos y el "sueño americano".

viernes, 20 de agosto de 2010

Miguel Ángel Blanco (Ermua, Euskadi 12 de julio de 1997)-Edelmiro Cavazos (Santiago, Nuevo León. 18 de agosto 2010)

Estos días han sido de convulsión social en México. Este es un país poco articulado. La desigualdad marca la pauta y desune, desvertebra, imposibilita que los mexicanos se muevan como cardumen, en una dirección, hacia un objetivo común. Sin embargo esta misma semana ocurrió algo insusual. Un joven alcalde de 38 años, Edelmiro Cavazos Leal, fue asesinado por sicarios en Santiago. No actuaron solos. Policías corruptos abrieron puertas y cerraron los ojos lo necesario para que los carniceros llegaran hasta el político.

Como sucediera en 1997 con el concejal del Partido Popular español Miguel Ángel Blanco, apenas 48 horas después del secuestro Cavazos apareció asesinado con tres tiros. Creo que uno se lo dieron en la cabeza.

Los descerebrados que le atacaron son sicarios al servicio del crimen organizado, individuos que decidieron vivir en el lado del riesgo y el plomo, seres capaces de corromper y de venderse al narcotraficante que mejor paga. Son cobardes, no actúan de frente sino en medio de la noche y nunca en un uno contra uno. Van en grupo y matan porque les conviene aterrorizar.

Ayer enterraron a Cavazos entre muestras de dolor y gritos de traidor. Me recordaron las escenas y los gritos que escuché a lo que sucedió en Ermua en 1997, donde los terroristas de Eta segaron la vida de Blanco, de 28 años. Cavazos tenía 38pero me parecer que las muertes de ambos sirvieron para poner a sus respectivas sociedades en guardia hacia la barbarie. México se merece mucho más que corrupción, miedo y sangre. Euskadi necesita paz, cohesión social, diversidad y paz, paz, paz. La sangre que ha corrido estos días, y el clamor popular que ha surgido, se me hicieron savia del mismo tronco, energía para un mismo fin: buscar la paz y una sociedad mejor, más unida, menos fracturada, confrontada, confundida. Es difícil que los terroritas o los sicarios entren en razones cuando se han acostumbrado a vivir con la adrenalina a cien y a sembrar el miedo. No caben en una democracia. Hay que unirse para decirles ¡basta ya! Tras la muerte de Blanco algo cambió en el País Vasco... Ojalá suceda lo mismo en Santiago.

martes, 27 de julio de 2010

Déficit de imagen

Tuve la suerte de pasar varias semanas de julio fuera de México y acabo de regresar. Fue un viaje expansivo y despreocupado, alejado del día a día, no de las noticias. Lo más triste fue, como casi siempre en vacaciones, regresar, sobre todo porque percibí el enorme peso que tienen la violencia y el crimen organizado sobre el día a día de los mexicanos.

Fuera de México la impresión generalizada es que el país está inmerso en una especie de "guerra", como decía abiertamente hasta hace poco el presidente Felipe Calderón y los periodistas descuidados que comparten esa versión oficial. Guerras son otras, lo que sucede en México es una grave descomposición social aderezada con violencia, aquiescencia en muchos casos y, de lo más grave, una tolerancia con la corrupción y la impunidad a todos los niveles del Estado menguante que nos protegía y ahora lucha por su supervivencia.

En el Hay Festival de Zacatecas, celebrado el mes pasado, Élmer Mendoza decía que jamás ganará el presidente de México la batalla que se inventó. Creo en la buena fe del mandatario pero no comparto ni la estrategia ni el enfoque que ha dado a la prioridad política del sexenio. México tenía y tiene asuntos tan o más graves que el de la inseguridad que han sido relegados o abandonados. El fracaso de Calderón, que aún trata de salvar su mandato y que, ojo, podría tener poco margen ante el problema, es prácticamente un hecho. La sociedad mexicana se merece algo mejor que la mano firme prometida, el dolor advertido, y el desamparo que se siente a diario. Llegué de fuera, entré de lleno en este país y aún creo que hay espacio para la esperanza. Ojalá otros viajes concluyan de otro modo, con más luces y una sensación traída de fuera de que México es más respetuoso, tolerante, progresista, justo y humano con su gente, lo más importante ahora.

martes, 4 de mayo de 2010

"Presunto culpable"

Documental desgarrador que muestra las injusticias que hay en el sistema de justicia mexicano. Un joven vendedor ambulante, Toño, es arrestado y acusado de homicidio en diciembre de 2005. Comienza una larga batalla legal que le lleva a ser sentenciado y condenado a más de veinte años de cárcel hasta que un tribunal superior, de apelaciones, encuentra que hay una "duda razonable" y opta por pedir la liberación inmediata del reo.

José Antonio Zúñiga pone el drama en este documental que dos abogados mexicanos, Roberto Hernández y Layda Negrete, y un tercero ante el juez, Rafael Heredia, trabajaron durante años, hasta conseguir la inmediata liberación de Toño el 3 de abril de 2008.

La historia tiene nombre y apellidos pero los abogados-activistas la utilizan para mostrar que son muchos los inocentes capturados por la policía en México y, de ese modo, dándoles tanto poder a los agentes en el caso, los juicios no son más que actos de simulación por parte de los jueces, los funcionarios de prisiones y los abogados, que con frecuencia ni siquiera lo son, como en el caso.

La justicia mexicana está en transición de su absurdo sistema actual de culpables fabricados a un sistema con la presunción de inocencia en el centro, un cambio brutal que tardará en ponerse en marcha ocho años, del 2008 a 2016. Conviene seguir de cerca los cambios radicales que permitirán, si son puestos en marcha, cambiar la Administración de justicia en México, una democracia y un Estado que muchos considerarán fallido viendo la historia de Toño.